Premio Novela A Sangre Fría

Ahora sí. La imagen que precede, corresponde a la cubierta del libro que se publicará en breve por Ápeiron Ediciones de Madrid – España como novela ganadora del concurso A Sangre Fría en febrero de 2018. Se trata de los crímenes del Zodiaco.

Esta novela, que fue ofrecida en forma gratuita y completa en este Blog en el mes de noviembre/17,  estará disponible hasta el 30 de Mayo de 2018, posteriormente sólo podrá ser adquirida en la citada editorial en alguno de los formatos ofrecidos.

136 páginas en formato PDF

¿Qué es el poderoso PDF?

Los archivos PDF : Portable Document Format, «formato de documento portátil») es un formato de almacenamiento para documentos digitales independiente del dispositivo que uses (Pc de escritorio, notebook, tablet y celulares) y plataformas de software o hardware (Windows – Apple – Android) Este formato es de tipo compuesto (imagen y texto). Es el formato más difundido en la Web y permite que leas textos asociados con imágenes, sin deformaciones, uses lo que uses. El programa que te permite leer estos archivos es el Acrobat Reader (gratuito y 100% compatible con cualquier dispositivo que uses) y no viene incorporado como software esencial por lo que puedes bajarlo a tu máquina, gratis y libre de virus. Estos archivos son por los que yo te envío las versiones completas de los textos propuestos en los post del Blog.

Instala el Acrobat en tu dispositivo haciendo clic aquí.

El daño

El viejo y la gitana

El hombre está vencido por la vida y las circunstancias, tiene como cien años cargados en su espalda de meticulosos fracasos aunque su edad cronológica sea mucho menor. Deambula por la vida como un santón hindú, habiendo agotado ambiciones y apetitos. Para la sociedad no existe, es menos que NN, duerme donde lo encuentra la noche, en una plaza si hace buen tiempo, debajo de una autopista si llueve, acurrucado en la entrada de cualquier galería comercial si hace frío. Come muy poco, en lugares donde se da un plato de comida caliente por caridad.

Goza de una virtud, es muy pulcro; misteriosamente siempre usa ropa limpia y esto lo hace pasar desapercibido en la multitud. Tiene un pasatiempo, caminar: recorre por día unos 20 kilómetros.

Transita barrios, plazas, monumentos. Es un observador solitario en medio de gentíos. Las caras no le interesan. El resto lo observa todo minuciosamente, con curiosidad renovada. Salvo contadas personas que saluda por hábito, por conocerlas de una época pretérita, no entabla contacto con nadie.

Un sábado caminando por un gran parque donde hay puestos de artesanías, que recorre de vez en cuando porque le atraen los objetos realizados con las manos y con la mente; al llegar al final de la feria y en el espacio verde hay algunas personas de ambos sexos que han desplegado mesitas y sillas a cierta distancia entre ellos donde adivinan la suerte mediante cartas, bolas de cristal, runas y otros objetos. En definitiva, es el templo de los crédulos y los perversos… Una voz lo llama:

  • ¡Shh, Shh! – Él no la toma en cuenta.
  • ¡Oye guapo! – no mira, ¿para qué?… pero la voz femenina insiste
  • … ¡Hombre, dígnate mirarme por lo menos! -es una voz de mujer grande, gastada, ronca, quizás por el tabaco o el alcohol.

Ante la insistencia y tratando de evitar un escándalo, el tipo dirige su vista hacia la mujer. Se trata de una gitana gorda que lo mira intensamente y le hace un gesto invitándolo a sentarse frente a su mesa.

Él contesta frotando los dedos de su mano derecha informándole que no posee dinero.  Ella insiste, el parque está semidesierto a esa hora temprana de la tarde. Él por cortesía, que no ha perdido, se acerca y se sienta frente a ella.

  • No tengo dinero, ni creo en tus argucias.
  • ¡Habrase visto!, ¿por quién me tomas? ¿acaso nos crees a todas iguales?
  • No te ofendas pero sí, creo que todas fueron educadas para vivir de este modo, engañando de distintas formas; dice en voz baja… y recuerda, yo no tengo nada y tu trabajo será inútil.
  • ¡Inútil no! Yo te ayudo a ti y tú a mí. -La mira a los ojos con esa mirada helada del que no tiene, ni da afectos y recibe a cambio una mirada cálida, comprensiva, íntima. Se produce un silencio, por fin la interroga.
  • ¿Y como podría yo socorrerte?
  • Como yo te ayudaré a ti. ¡Dándome suerte!
  • ¿Suerte?, -suelta una involuntaria carcajada-. Te has equivocado de persona mujer.
  • No lo creo. Yo soy muy perceptiva, tengo clarividencia. Soy muy apreciada entre los míos por mis dones.
  • ¡Bah! Esas son pavadas repetidas tantas veces que al final te las crees. -La incredulidad se expresa en los ojos.
  • Puedo demostrarlo. Yo soy gitana de una tribu egipciana de las más antiguas que hay en este mundo.
  • ¿Egipciana?… ¿qué cuento es ese? Nunca en mi vida escuche semejante cosa.
  • Egipciana es la tribu de gitanos que trajo a Europa desde la India, hace más de veinte siglos las cartas del Tarot… ¡Nadie! Absolutamente nadie, sabe los significados ocultos reales de aquellas cartas como nosotras. Ni siquiera otras tribus gitanas. Mucho menos estos aprendices de brujos que pululan hoy día. -ella mira con desdén hacia las otras mesas instaladas-. -el hombre no contesta, escéptico.
  • Dame tu mano izquierda. El acepta con desgano, mientras observa las otras mesas. Las miradas de los que ociosos convergen hacia ellos. Vuelve su vista hacia la mujer, incómodo y arrepentido de su debilidad que lo ha puesto en esta situación ridícula. Ella extiende sus manos calientes y examina minuciosamente el anverso y reverso de su mano izquierda en silencio. Luego extrae de sus ropas una bolsita con sal gruesa, le pone unos granos en la palma de la mano y la frota con su mano izquierda hasta quedar ambas rojas y ardientes…

Continuará 

12 páginas formato PDF.  Pide la versión completa

La conexión cubana

San Valentín, ¿aplica?

Y si, la vida es como una mariposa con hipo. Le cuento mi caso. Soy un argentino de 50 y pico de años (ponga  el número que le guste), casado, tres hijos,  desocupado desde hace varios años, otrora gerente de varias especialidades en empresas de importancia y hasta director de una ONG, empresario del rubro informático durante una década, sin estudios universitarios, sin idioma inglés. En  pocas palabras un inútil sin futuro.

Como Argentina es “el reino del revés” dentro del mundo, en el 2009, tan sorprendentemente próspero y prometedor, me inscribí en un portal de Internet para recibir newsletter´s (novedades) relacionados con solicitudes de puestos de alta dirección empresaria, con la esperanza que alguna Pyme (pequeña y mediana empresa) pudiera necesitar un ejecutivo no muy caro pero experimentado, aunque fuera un dinosaurio.

Cada semana, puntualmente, en una de mis casillas de correo de Internet, recibo las ofertas de trabajo, para distintos puestos con los requerimientos del mismo, casi todos fuera de mi perfil (personas menores de 40 años, con fluido dominio del inglés, con títulos universitarios, etc.); no obstante, de vez en cuando hago clic sobre el botón que dice “postularse”, casi como en broma hacia estos estructurados evaluadores, generalmente universitarios recién recibidos que rondan entre los 25 y 30 años para generarles algún tipo de sobresalto.

Hace un mes, entre la docena de puestos ofrecidos, hubo dos que llamaron mi atención y me postulé. Uno era como administrador de una ONG (organización no gubernamental, sin fines de lucro) y otro que solicitaba Gerente General con fuerte orientación comercial, para una empresa panameña que abría una sucursal en Cuba.

Antes de responder la segunda propuesta, dudé un poco, hice una evaluación afectiva. Seguro que mi mujer y mi hijo de 17 años no me iban a acompañar. Amigos: tres, que nos queremos pero, nos vemos un par de veces por año. El barrio, no es aquél donde nací ni donde me crié. Mi matrimonio (segundo), 28 años, totalmente amortizado. En resumen poco que perder y tal vez…

Lo cierto es que recibí por correo electrónico una invitación a una entrevista en una afamada consultora domiciliada en el exclusivo reducto de Puerto Madero para el día de siguiente a las 13, hora bastante inusual para una evaluación laboral.

Como siempre en estos casos (hacía bastante que no era citado ni para verme la cara) y dominado por el nerviosismo, hice una lista de tareas: Enviar el mejor traje a la tintorería, elegir camisa, corbata que combine (ni tan sobria que parezca de una funeraria, ni tan estridente que parezca un pendeviejo), elegir perfume (¿francés o americano?, medias y zapatos adecuados. Bolígrafo de primera calidad, porta tarjetas personales de cuero (regalo empresario de otras épocas),  peluquería temprano, ensayar diálogos creíbles, algún chiste sutil para matizar. No, éste no, es muy picante. No éste tampoco, es muy estúpido. Aquel del cura y el carajillo está bueno pero ¿Cómo era el remate? ¡Carajo! No lo recuerdo. ¿Será Alzheimer?

Dormí mal.  ¡No voy a bloquearme en la entrevista! Impaciente, por fin llega la hora, tan renuente cuando uno la espera.

Mi mujer me dice que estoy vestido para una boda. ¿Será un elogio o habré exagerado?  Subo al auto de alquiler (remis), por si me están observando. Sería feo llegar en un taxi o a pie. Tengo un nudo en el estómago, mis manos  transpiran. Debo serenarme. Recuerdo mi  técnica de control,  que repito durante el trayecto “Yo soy fuerte, yo soy valiente, yo salgo adelante, yo triunfo, yo venzo, yo gano, yo puedo y esto se da para mí en todos los órdenes”… ¿en realidad, puedo?

Cuando llegamos pago y  mientras subo al segundo piso del bloque de ladrillos rojos, me recuerdo mi frase de Perogrullo “Nunca hay una segunda oportunidad para dar una primera impresión”. Estoy más tranquilo, trato de lucir relajado cuando ingreso.

Tras una puerta de cristal, en una recepción lujosa, está la infaltable sonriente, joven, hermosa recepcionista – ¿quién dentro de la empresa le calentará la entrepierna?, ¿será hombre o mujer?– estos pensamientos transcurren mientras extraigo una tarjeta de mi lujoso portatarjetas y sonriendo le digo que estoy citado para las trece.

Ella mira una planilla y me indica que la licenciada Florio me espera en el Restó que hay en planta baja. La voy a identificar fácilmente porque está vestida con un traje color obispo y está sentada frente a una ventana que mira al Dock.

Me quedo bloqueado, ¿seguro que ésta es mi entrevista? –pregunto con sorpresa–. –Ella pone cara de yo no sé y toma un teléfono, hace la consulta pertinente y me confirma con la cabeza.

Desciendo por la escalera mientras pienso –estoy acabado. Al llegar al primer piso me miro en un espejo que me devuelve una imagen desencajada, una mirada febril.

– Estoy perdido, mejor me voy.  ¡No! Si llegué hasta aquí debo continuar. ¿Con qué? Meto la mano en el bolsillo y extraigo un  escuálido billete de cien pesos. Tarjeta de crédito no uso desde hace años. Es ridículo. Ni para la propina del mozo. ¡Qué papelón!

Llego a la calle y me enfrento con la puerta custodiada del Restó. Decido entrar y ensayo una excusa. ¡Deje la billetera en el estacionamiento! o ¡ya almorcé!

Me sobrepongo e ingreso con paso seguro el interior penumbroso, fresco y rumoroso del lugar. Se acerca el maitre, sobrio y ceremonioso para ofrecerme una mesa. Le informo que busco una señora con traje color obispo.

  • ¡Ah!. Sí, la licenciada Florio…acompáñeme por favor.

La mujer sentada junto a la ventana tiene, por supuesto, unas hermosas piernas, exhibidas como herramienta de laburo, la blusa con un descuidado botón desabrochado que permite ver un costoso corpiño de encaje,  sosteniendo unos considerables atributos. Mira hacia afuera distraídamente permitiendo que la observen. Su cabellera corta rojiza se mueve suelta cuando vuelve la mirada hacia mí. Sus ojos grises me escrutan con interés, neutros…

versión completa 25 páginas formato PDF. Envio gratis.

 

El contacto con la editorial

¿El e-mail es viejo? , PERO NO TANTO…

10 motivos para estar alerta al enviar un e-mail

Comunicarte con una editorial, suele ser difícil; en general se trata de un primer  contacto frío y anónimo, que lo recibirá una persona que no necesariamente  esté vinculada con los intereses editoriales.

            Debes manejar con cuidado el texto para que el mismo no se enviado a la  papelera.

El correo  electrónico es hoy en día una de las herramientas que más tiempo ahorra;  ayuda , pero si lo usas de manera inapropiada puedes malgastar tu tiempo;  molestar a los editores, puedes dañar tu reputación y tus posibilidades de  publicar.

Una de las tareas que ocupa la mayor parte de nuestro tiempo frente a los ordenadores para promocionarnos. Y sin embargo, qué poco  cuidado demuestran algunas personasen la redacción de sus e-mails…

            Cuidar tu imagen

             Es la misma  idea que debemos aplicar a nuestros e-mails. Hay que transmitir la mejor imagen posible de uno mismo y del negocio que  representamos (o que buscamos). Recuerda que no podemos usar matices como el tono de la voz ni los gestos; sólo el texto escrito que el receptor del mensaje traducirá de forma inconsciente en términos positivos… o no.

Hay que crear una buena impresión con nuestra redacción. Si dispones de una página web  o blog donde estén alojados tus trabajos es saludable  incluir links que direccionen la mirada del receptor hacia los lugares que te  interesa promocionar.

Debes tener cuidado, para evitar links rotos.

 La ortografía debe ser cuidada, hoy la mayoría de los procesadores de texto, te  avisan sobre los errores; no desestimes su ayuda y si tu duda persiste, acude a Google el Oráculo universal, que te ayudará.

 La cuenta de correo e-mail es tu dirección física en internet. ¿Cambias mucho de vivienda? Seguramente no. Pues esto es lo mismo. Mantén tu cuenta  y cuídala, controla diariamente su contenido. No dejes que el celular te atrape.

 Las editoriales  se comunican por esa vía. Evita entrar o registrarte en dudosos foros sin políticas  de privacidad, ni te suscribas con ella a sitios de bromas, sexo, o poco  seguros. Para eso usa otra cuenta; procura que no se mezclen lo personal con tu trabajo profesional.

 En el primer contacto comercial a través e-mail , debes tener en cuenta:

La línea de Asunto. Muchas personas deciden qué mensajes leer o no en función de la línea de  Asunto.

Conviene pensar algo corto, con un buen gancho y lo más personal posible.

Usa la línea “Asunto” de tu correo para captar la atención del  receptor de tu mensaje y darle una idea de lo que vas a decirle. Si quieres presentar un artículo para una revista escribe algo así como: “Propuesta de artículo: Mujer y sobrepeso

Si conoces al editor escribe tu nombre para que te ubique “Propuesta de artículo: Mujer y sobrepesoJorjoW.

Si alguien te ha dado el contacto puedes incluir su nombre en el asunto:  contacto a través de Leonor Vázquez”.

  Si usas el asunto de manera adecuada te mantendrás lejos de la carpeta de    mensajes eliminados sin leer. Recuerda evitar palabras como GRATIS – DINERO y otras típicas del spam que te mandarán sin escalas a la papelera.

Los e-mails no son tan formales en los tratamientos como las comunicaciones de negocios escritas. Al fin y al cabo se trata de  ir al motivo lo antes posible, pero un saludo educado sin ser exagerado es  necesario.

      La presentación.    Nombre y empresa es suficiente. O a qué te dedicas. O mejor aún: El motivo  del mensaje.

      Las referencias.

Adonde has obtenido el e-mail es siempre un buen inicio. Si es en la web,  citando la página exacta. Si a través de un amigo, haciendo que tu destinatario lo recuerde, si el dato figura en una lista institucional, etc.

       El Tema o Cuerpo del mensaje.

 Escribir en primer lugar la información relevante, de lo contrario el     lector puede perder interés y dejar la lectura.

Lo importante es ser  breve; no conoces cuánto tiempo te va a conceder el destinatario para  decidir si le  interesa lo que propones o no. Entre 30 y 40 líneas son más que suficientes.

 Utiliza  frases y párrafos cortos, bien separados. Busca la fluidez en       la lectura.

    La  Firma y las diferentes formas de contactarte.

 Incluirla siempre al final del texto. Y evita títulos altisonantes. Una   alusión a tu profesión siempre viene bien.

Y se  paciente…

 Escribes el correo, le das al botón Enviar y al cabo de una hora ya estás   preguntándote por qué no has obtenido respuesta. Recuerda que el e-mail da una sensación de inmediatez al emisor, pero no tiene por  qué dárselo también al receptor. Dale tiempo para responder. Lo usual suele ser en el día, o a los dos días. Depende de la editorial. De sus horarios  de  trabajo. Las vacaciones, feriados, etc.,  Las editoriales pequeñas, o medianas, las dirige muy poca gente

 Tampoco desbordes la carpeta de recibidos de tus editores favoritos. Si acaban de rechazar o aceptar una obra tuya, no envíes otra propuesta con el mismo mail de respuesta porque creas una sensación de nunca acabar.

 Deja unas semanas en medio para que el editor pueda respirar.  Actúa con discreción-

Los correos electrónicos tienden a ser más informales que las cartas pero esto no significa que puedas usar mal el lenguaje. Recuerda que eres profesional y como tal debes comportarte. Si dudas, usa un lenguaje  formal.

 Cuidado con los emoticones y las abreviaturas que han proliferado  en  Internet.

Antes de enviar tu mensaje

      1 Revisa, revisa, revisa tu texto, no hay oportunidad de dar marcha          atrás.

      2 No uses las mayúsculas: significan que estás gritando.

      3 Recuerda que los correos electrónicos pueden reenviarse.

      4 Cuidado con escribir opiniones negativas sobre un editor o un                agente porque ese correo puede terminar en su buzón de correo.

     5 Todos los links que incluyas deberán estar operativos desde el                propio e-mail. Usa la URL entera, así por ejemplo:                                                                 https://www.policialesjw.com

     6 Importante. No adjuntes documentos a personas que no                          conozcas sin pedir primero permiso.  En la mayoría de las                        empresas los adjuntos no solicitados son automáticamente                    eliminados sin leer. Ni siquiera llegan al buzón de correo y los                  destruye  el robot del servidor.

    7 No incluyas la lista de todos los destinatarios a los que has                    enviado  un e-mail con el mismo contenido en el campo “Para o              C/C” Esto es muy malo. Usa para ello el campo CCO (con copia              oculta) de tu programa de correo.

    8 En las firmas del e-mail del remitente, , incluye un e-mail                       personal  y no uno más general tipo: info o ventas , etc…

     9 Si te encuentras en situación de tener que responder un                            e-mail aplica  estos mismos conceptos.

 10 Si no dispones de tiempo para contestar o estudiar el e-mail                     recibido, responde con un mensaje que indique que has recibido             su  mensaje,  y que contestarás a la brevedad posible.

            Conclusión

      En definitiva, el correo electrónico puede ser una herramienta efectiva que te ayude a ahorrar tiempo y dinero y a mantener buenas relaciones con  las editoriales que te publicarán.

El itinerario de las moscas

El itinerario de las moscas

Este cuento que publico completo,  tiene la finalidad de aliviar las tensiones  del mes de diciembre que, en Argentina, tradicionalmente, los ánimos están caldeados.

Florencio Ramiarte, es un hombre de cuarenta y ocho años, cuya profesión es, viajante de comercio del rubro ferretería. Su zona incluye las provincias de Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero, Tucumán y norte de Córdoba.

Dar la vuelta completa, recorriendo los comercios que figuran en su cartera de clientes, le demanda mes y medio. Cada tanto llama a la casa central e informa el resultado de sus ventas.

Al término de su circuito, descansa quince días en un suburbio de  Buenos Aires, donde comparte su vivienda con una mujer paraguaya, a la que atiende, se entiende, mientras está en la casa, que es de su propiedad y que ella mantiene cuidadosamente.

Durante su gira, Florencio se aloja en los lugares que sirven de centro geográfico de cada zona y vive varios días, aprovechando para reacondicionar su vestuario y realizar el mantenimiento de su baqueteado Ford Taunus.

Esta vez, la expedición no está produciendo los resultados esperados, la venta es escasa y la cobranza está muy difícil, por lo tanto decide explorar nuevos territorios.

Transitando una ruta de Santiago del Estero a Córdoba, en un cruce vecinal, ve un cartel indicador casi ilegible, que indica: La Marca  4.

Sin pensarlo demasiado, encara el camino de tierra, esquivando las huellas profundas, rodeado de un paisaje despojado. Al llegar al pueblo, quizás el nombre de pueblo es demasiado, da la clásica vuelta del perro por la plaza.

Así, descubre el mejor y único hotel y fonda llamado El Refugio. Él viene de un largo viaje y le parece mejor alojarse, comer algo y después de la siesta, encarar los comercios de los posibles clientes. Son las once de la mañana.

Al ingreso, encuentra al administrador del lugar haciendo un crucigrama acodado en el mostrador; el viajante observa el recibidor en estado ruinoso y la construcción, que necesita reparaciones varias de forma urgente y duda…; la espalda le avisa que es necesario un descanso y eso lo decide.

Se dirige al tipo que lo mira con curiosidad y le pide el mejor alojamiento, el conserje le responde ceremonioso:

  • Lo mejor que tengo es una pieza, con una ventana que mira a la plaza, está bien equipada y está libre en este momento. Tenga en cuenta que allí se alojó un monseñor.
  • ¿Un obispo, en este pueblo? ­–pregunta el viajante, irónico.
  • Mire, en realidad no sé, si era o no, eso dijo él. Es lo mejor que tengo, ¿le interesa?
  • Bueno, la tomo por hoy, otra pregunta ¿el baño?
  • Sale y por el fondo va a encontrar una caseta con letrina y una pileta afuera para asearse. Aquí tiene jabón, si le hace falta.
  • No, gracias, yo traigo –Florencio mira con desdén el trozo de jabón de lavar la ropa, que le ofrece el otro.

El viajante, llega a la habitación y se recuesta en una cama que cruje; el mobiliario es pobre y el espejo del ropero, está comido por los hongos; del techo cuelga  un aplique con una lámpara sucia. La ventana, no tiene cortinas y tiene que buscar un rincón alejado para cambiarse y no ser visto. Los chiquilines del pueblo ya se han dado cita para ver al forastero y miran a través del vidrio. El lugar es deprimente pero se consuela pensando que a lo mejor, con un poco de suerte, ni pasa la noche allí.

Un poco antes del mediodía y preguntándose que habrá para comer, porque el aire está invadido por aromas apetitosos, decide ir al baño y caminando por un sendero de losas, encuentra el mentado “baño”, destartalado y hediondo, infectado de moscas que lo acosan sin piedad mientras hace equilibrio en la letrina, con una mano sosteniendo el pantalón bajo y con la otra manoteando al aire sin descanso.

Indignado por el penoso trámite, sale del baño y se dirige directo a la recepción y con vehemencia, reclama al encargado:

  • ¡Oiga! ¿Me puede decir a que hora no hay moscas en el baño?
  • Sí, claro… a las doce –responde el hombre, displicente.
  • ¿Cómo? –pregunta el viajante, desconcertado.
  • A esa hora, están todas en el comedor. A todo esto, ¿le reservo un lugar para comer?
  • No gracias, estoy a dieta.

Que la pases de lo mejor en las Fiestas que se avecinan. Salute.

Malandrín y estafador

Malandrín y estafador

“Y ahora sé, que en cualquier momento me la van a dar” rock nacional "Matador"
El estafador - cuento policial

La tarotista despliega las cartas frente a mí. Chasquea los dedos de su mano libre y me mira con gesto adusto. Examino su rostro: boca amplia, franca. Ojos verdes expresivos e incisivos, cara redonda, regordeta, con arrugas gestuales atrayentes.

Recorro con la mirada el ambiente; la penumbra es lóbrega  y no permite adivinar los contornos del lugar, sólo una lámpara, muy direccionada, ilumina la mesa y nuestras siluetas, que reposan frente a frente en una pasividad tensa.

Ella, recoge las cartas en silencio, mezcla el mazo, corto nuevamente y despliega las cartas en un dibujo distinto al anterior… mueve la cabeza con fastidio… Reúne las cartas y vuelve a mezclar. Me penetra con la mirada y pregunta:

  • ¿Cuál es tu nombre?
  • Rafael.
  • ¡Ah!… El Rafa. –Dice ella mirándome con mayor interés. Vas a tener que pagarme ahora.
  • ¿Cómo? ¿Antes de leerme las cartas? –pregunto incrédulo. Meto la mano en el bolsillo del pantalón y extraigo un billete de 50 dólares y lo arrojo sobre el tapete, ofendido.

Ella lo observa detenidamente, luego extrae una lapicera luminosa y enfoca al billete con una luz que permite detectar detalles ocultos. Satisfecha guarda el dinero y comienza una nueva tirada cambiando el dibujo.

Es la tarotista más famosa de Buenos Aires, la llaman la “marroquí”. Sólo trabaja con gente que camina por el lado oscuro de la Luna… Ahora se decide a hablar.

  • Así que tú, eres el famoso Rafa.
  • Hay miles de Rafa. Contesto con voz neutra.
  • En este ambiente sólo dos. Y el otro, el asesino profesional, ha muerto hace dos semanas. Ahora tú eres el único –tras una prolongada pausa continua–. ¡Ajá!, “El fabuloso Rafa”, “el mago”… Bueno, pasando a lo que auguran las cartas y resumiendo: Tienes  mucho pasado, poco presente y ningún futuro.
  • ¿Para eso te he pagado 50 dólares? Si estoy aquí, por primera vez en mis … casi cuarenta años de profesión es porque estoy complicado.
  • ¡Muy complicado! – He tirado tres veces las cartas y en las tres terminas mal. Apaleado, mutilado y muerto –sus ojos lo dicen todo–. Es el momento que levantes vuelo.  Rápido.  Sin demoras. ¿Me entendiste?  No te dejes ver. 

Toma el teléfono y llama a una empresa de taxis. Luego me despide:

  • ¡Suerte! La vas a necesitar: Un taxi de mi confianza te llevará a donde tú quieras; ¡Muévete, el tiempo no está de tu lado!

Al subir al taxi, me escondo en el asiento trasero y le digo al conductor.

  • Lléveme a Villa Ballester. Me recuesto, porque estoy un poco descompuesto.
  • ¡Pero, eso es provincia! – dice el tipo sin arrancar.
  • No se preocupe por la plata. Le pago lo que sea.
  • ¡Siendo así! –El vehículo se mueve; él dice con ironía–. Esta mujer los deja mal; muchos  salen descompuestos.

Mientras el taxi hace su recorrido afloran los recuerdos. Primero los recientes. Esta mujer mi conoció por mi apodo. El Rafa… continuará

7 páginas formato Word o PDF; pídeme la versión completa y la recibirás GRATIS: jorjowainot@gmail.com

 

Cuestiones Amorosas

Las cuestiones sexuales serán  importantes en tu próxima novela

9 preguntas para la descripción de la situación 

  1. ¿Cuantos años en la vida de una persona el sexo ocupa el centro de la escena?
  2. ¿Es el sexo una adicción?
  3. ¿Realmente cuánto tiempo dura el acto sexual?
  4. ¿Es una necesidad o una ilusión?
  5. ¿Hay una reacción química?¿explosiva?
  6. ¿Es lo mismo el consentimiento rápido que un merodeo?
  7. ¿El sexo es una condición inevitable para el amor?
  8. ¿El sexo entre parejas del mismo género,  concibe amor o pasión efímera?
  9. ¿El amor dura lo que una canción?

 Algunas opiniones:

Paulo Coehlo: 11 minutos es todo lo que dura la pasión.

Gabriel García Marques. Descubrí, en fin, que el amor no es un estado del alma sino un signo del Zodiaco.

La energía sexual sucede antes que el propio sexo.

El mayor placer no es el sexo sino la intensa práctica previa. 

La pasión y el deseo deben ser intensos para obtener un acto pleno.

El acto sin deseo es una descarga tan inocua como el vaciado de un sifón.

El sexo sin deseo es como ir al gimnasio. Mucha transpiración y poco placer.

El hombre desde el uso del profiláctico y el Viagra  también puede fingir el orgasmo.

La mujer puede fingirlo siempre. Por aquello del tratamiento. Él trata yo miento.

El hombre y la mujer tienen distintos tiempos para estar calientes.

En general cuando el hombre acaba es cuando la mujer empieza a calentarse.

Cuando el hombre acaba, el sexo acaba. ¿será cierto?

Estos datos pueden ayudarte a crear el perfil de tus personajes y a delinear sus situaciones.

Los crímenes del Zodíaco

Los crímenes del Zodiaco

La doctora Vilma Calcagno, médica legista y jefa de un destacado equipo de la policía científica de la Policía Argentina, lleva adelante una investigación, sobre la aparición de cadáveres, asesinados en forma inusual.

Estos crímenes, indudablemente no corresponden con  el patrón habitual del asesinato con “armas blancas”: La pasión.

Se trata de la muerte, ejecutada con precisión y frialdad, de personas que no tienen conexión entre sí, salvo por el aspecto plácido que presentan a la hora de morir y la ausencia total, de rastros del homicida,  en la escena del crimen.

La forense está obsesionada, porque percibe que enfrenta a un asesino serial, despiadado y extremadamente meticuloso.

Para desentrañar el misterio, cuenta con el concurso del fiscal federal Nicolás Rodríguez Pandor, y un grupo de colaboradores.

El oponente, es un astuto asesino, que sigue un rito preestablecido, cumpliendo con un mandato satánico: eliminar doce personas, de distinto signo, con el objeto de ascender a un grado superior dentro de su logia.

Es un tipo de buena posición, culto, universitario frustrado, experto en disfraces y actor consumado, que elige sus presas morosamente,  componiendo la apariencia más adecuada a cada situación y obteniendo pruebas fehacientes de sus homicidios. No tiene prisa. Ha realizado nueve ejecuciones en tres años…

Su coto de caza es la zona de Villa Freud, en Palermo, donde abundan las personas desquiciadas.

En grupos de auto ayuda psicológica, elegidos al azar y siempre distintos, él, se incorpora como uno más y establece el perfil de cada víctima, de acuerdo a su criterio carroñero y teniendo en cuenta el patrón zodiacal. En estos momentos le faltan: Piscis, Leo y Libra…

 

136 páginas formatos Word o PDF – 

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Ocurrió en Abbott

Ocurrió en Abbott

LA CONTRATAPA

                Abbot Es un pueblo de llanura situado a 100 kilómetros de Buenos Aires detenido en el tiempo, donde viven unos quinientos habitantes, y nada hacía suponer que alguna vez  ocuparía los titulares de los diarios de la metrópoli.

                Todo comenzó con el final de una semana especial. El remate anual, que congrega a miles de personas, que llegan de los distintos pueblos de la comarca para  vender y comprar… y curiosear,  todo tipo de objetos y animales.

Como broche de oro, el domingo se realizó un clásico asado popular para dos mil personas. Durante la comida, las tres personas más importantes del lugar, mientras compartían con otras personalidades la mesa Vip, se intoxican y mueren, de manera selectiva y fulminante.

Intervienen en el suceso, las autoridades policiales del departamento  San Miguel del Monte, el hospital regional, los  médicos forenses de la provincia y los  desconcertados policías del destacamento local.

Encontrar la causa de la muerte y al culpable, si lo hay, es una tarea ciclópea, y la debe realizar, bajo amenaza, un limitado sargento de policía, que cuenta con la ayuda de dos visitantes ocasionales al asado dominguero.

 

Novela policial         162 páginas          formatos Word   o PDF

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